Cayó hace muy poco en mis manos la novela gráfica escrita por Brian Azzarello y dibujada por Lee Bermejo.

No soy muy fan de los comics de Batman, por aquello de haber crecido al amparo de Stan Lee y su colección de superheroes con superpoderes y superproblemas, pero he de reconocer que algunas películas y la mayoría de comics que he podido leer del murcielago de Gotham me han gustado.

En este delicioso comic asistiremos a un viaje delirante acompañados de la mente de uno de los más peligrosos, al menos por lo imprevisible de sus actos, enemigos de Batman.

Un guión genial nos acerca a la mente de Joker y sus ideas sobre la vida y como enfrentarse a los “problemas”. A veces complicado de entender como lo sería comprender la delirante mente de un psicópata que tantas veces ha entrado en el psiquiatrico de Arkham.

El dibujo me encanta. Oscuro, malvado, cabrón pero con los fondos limpios. Me ponen nerviosos esos dibujantes que llenan todo de mil lineas (que estoy seguro que es la intención) pero aquí, como en el desenfoque de la fotografía, lo que cobra importancia es la figura del Joker. Verle y escucharle.

Y verle da miedo. Mucho miedo.